EDIFICIO CONSISTORIAL DE PAPUDO

El edificio consistorial fundacional de 1929 – o simplemente ‘El Consistorial’ - ,  como primer escenario de la vida política, social y cultural de Papudo, fue el reflejo (y sigue siéndolo) de estas relaciones y sus cambios. Con su estilo neo-colonial español y emplazamiento, el edificio era un racimo que incluía tanto al gobierno local como a la sociedad civil. En relación a esto último, El Consistorial fue más que un edificio público, más que un problema administrativo o de la correcta imagen fundacional. Tenía una presencia y ofrecía directrices claras sobre qué tipo de edificio público era no solo aceptable, sino el deseable.

El Consistorial tuvo y tiene aún una civilidad que acompaña el vivir diario, los eventos ocasionales, las ocasiones solemnes y las celebraciones extraordinarias. La apariencia del Consistorial no sólo refleja aspectos ideológicos de los sectores públicos y privados, sino que expresa mediante su emplazamiento (en conjunto con la Plaza de Armas fundacional) un territorio común entre gobierno y sociedad civil, incluyendo ciertas tensiones y contradicciones inherentes a ellas.  Su participación en las primeras líneas de Papudo nos indica la importancia de verlo desde todas sus caras como algo siempre presente, sin espaldas.

En la teoría de Poète, descrita por Aldo Rossi en ‘La Arquitectura de la Ciudad’, el fenómeno de las persistencias aparece a través de los monumentos, signos físicos del pasado, pero también a través de la persistencia del trazado y del plano. Las ciudades permanecen sobre ejes de desarrollo, mantienen sus trazados y crecen con el significado de hechos más antiguos que los actuales. La permanencia más significativa está dada así por las calles y el plano; el plano permanece bajo diversos niveles, tiende a deformarse, pero sustancialmente no cambia de sitio. Es ahí donde la calle cobra importancia y por ende el tratamiento de los frentes y corredores como una cualificación del espacio público.

La propuesta significa una estructura homogénea, permeable y democrática que favorece distintos escenarios en función de las necesidades de la comunidad, así como a las condiciones del terreno y sus preexistencias. La repetición - entendida como una disposición tranquila y ordenada de los espacios y los elementos - y la materialidad - cotidiana y con cualidades táctiles tanto en el proyecto como en un nuevo suelo común – dotan al conjunto de una atmósfera cercana y familiar donde la cultura local, urbana y rural se representan.

Los patios son los que oxigenan, dan luz y permiten una fluida comunicación para el quehacer administrativo. A su vez, son estos espacios sociales los que valorizan y construyen el tejido de relaciones al interior del proyecto y entre éste y la comunidad.

La arquitectura es aquí un agente posibilitador y multiplicador de la participación ciudadana, eje central de la civilidad.

 

The foundational town hall of 1929 - or simply 'El Consistorial' -, as the first stage of Papudo's political, social and cultural life, was the reflection (and still is) of these relations and their changes. With its neo-colonial Spanish style and location, the building was a cluster that included both local government and civil society. In relation to this last, the Consistorial was more than a public building, rather than an administrative problem or the correct foundational image. It had a presence and offered clear guidelines on what type of public building was not only acceptable, but the desirable one.

The Consistorial had and still has a civility that accompanies daily living, occasional events, solemn occasions and extraordinary celebrations. The appearance of the Consistorial not only reflects ideological aspects of the public and private sectors, but also expresses through its location (together with the foundational square) a common territory between government and civil society, including certain tensions and contradictions inherent in them.
His participation in the first lines of Papudo tells us the importance of seeing him from all their faces as something always present, without backs.

In Poète's theory, described by Aldo Rossi in 'The Architecture of the City', the phenomenon of persistence appears through the monuments, physical signs of the past, but also through the persistence of the trace and the plane. The cities remain on development axis, maintain their paths and grow with the meaning of events older than the current ones. The most significant permanence is given by the streets and the plane; The plane remains under several levels, tends to deform, but substantially does not change their site. This is where the street becomes important and therefore the treatment of the fronts and corridors as a qualification of the public space.

The proposal means a homogeneous, permeable and democratic structure that favors different scenarios depending on the needs of the community, as well as the conditions of the terrain and their preexistence. Repetition - understood as a calm and orderly arrangement of spaces and elements - and materiality - daily and with tactile qualities both in the project and in a new common ground - endow the whole with a close and familiar atmosphere where the local culture , Urban and rural are represented.

The courtyards are those that oxygenate, give light and allow a fluid communication for the administrative area. IAt the same time, it is these social spaces that valorize the project and build the relationships within the project and the community.

Architecture is here an enabler and multiplier agent of citizen participation, central axis of civility.

 

Año                 2015
Lugar               Papudo . Chile
Area                3800m2
Tipo                 Edificio Público
Estado             Concurso
Equipo             Eduardo Corales , Osvaldo Larrain, Gonzalo Leturia, Nicolás Blas, Gastón Fuenzalida