DEPARTAMENTO PARA UNA NUEVA FAMILIA

Este proyecto trata sobre la supervivencia de una gran casa familiar cuando los niños han emigrado, que se niega a ser demolido y busca preservar un nuevo tipo de vida familiar. La despoblación, aunque compensada los fines de semana, se traduce en nuevos sentimientos de inseguridad y días agotadores de mantenimiento; Donde normalmente había doce personas, ahora sólo hay cuatro.

Para compensar eso, han decidido tener el tercer piso, un estilo mansarda francés, como un departamento independiente. Esto permitió visitas por períodos prolongados, y el tiempo restante se utilizará para alquiler.

El proyecto tiene tres limitaciones que dan forma a la propuesta: una estructura de cubierta que es a la vez paredes, una viga invertida ubicada unívocamente en el acceso y artefactos, y una memoria romántica sobre lo que el hogar significa para la familia.

Con la propuesta hemos buscado maximizar el espacio mediante operaciones sencillas.

La escalera de caracol existente se extiende a una terraza que sirve como acceso al nuevo departamento.

La gran cubierta se perfora al sur y se construye un gran ventanal. En este espacio ampliado se ubican las nuevas instalaciones: cocina y baño. Los cielos interiores se elevan, dejando a la vista una parte de la estructura del techo, mientras que los bordes de los armarios están despejados para expandir el interior. El interior existente está pintado de blanco para que sea brillante y el área de intervención será azul.

El color indica la intervención con una obvia intención de diferenciar lo nuevo de lo existente, sería engañoso pensar que todo sigue igual, que los usos se mantienen o que los niños siguen siendo niños. De esta manera, la casa trata de hacer frente a la evolución natural de sus habitantes sin desaparecer.

 

This project is about the survival of a large family home when the children have migrated, who refuses to be demolished and seeks to preserve a new kind of family life. Depopulation, although compensated at weekends, translates into new feelings of insecurity and exhausting days of maintenance; where normally there were twelve people, now there are only four.

To compensate that, they have decided to have the third floor, a mansarda French style, as an independent departament. This allowed visits for extended periods, and the remaining time will be used for rent.

The project has three constraints that shape the proposal: a cover structure that is both walls, an inverted beam located univocally access and artifacts, and a romantic memory about what home means for the family.

With the proposal we have sought to maximize space by simple operations.

Existing spiral staircase is extends into a terrace that serve as the access to the new department.

The large deck is drilled to the south, and a large window is built. In this expanded space the new facilities are located: kitchen and bathroom. Interior skies rise, leaving part of the roof structure in sight, while the edges of closets are cleared to expand the interior. The existing interior is painted white to make it bright and the intervention area will be blue.

The color indicates the intervention with an obvious intention to differentiate the new from the existing one, it would be misleading to think that everything re- mains the same, that the uses are maintained or that children are still children. In this way, the house seeks to cope with the natural evolution of its inhabitants without disappearing.


Año                 2016
Lugar               Santiago . Chile
Area                98m2
Tipo                 Vivienda
Estado             En Proceso
Equipo             Eduardo Corales , Osvaldo Larrain