PLAZA FERNANDO CASTILLO VELASCO

El concurso convocado por la Municipalidad de Providencia para la reconfiguración de la Plaza Fernando Castillo Velasco a los pies de las Torres de Tajamar en la zona oriente de Santiago (proyecto del emblemático arquitecto por el cual toma nombre este concurso), fue considerada como la excusa perfecta para establecer ciertos principios de orden en relación a nuestro trabajo, para lo cual se determinaron una serie de elementos regidores que ordenarían las operaciones del proyecto (algunas con mayor o menor grado de coherencia entre ellas) que en su conjunto definen nuestra posición frente a los espacios públicos, los parques, los monumentos y las 'costuras' urbanas.

Si el proyecto de las Torres de Tajamar fue concebido originalmente como remate del parque Balmaceda, debido a las condiciones actuales de Avenida Providencia y su creciente consolidación como un nuevo Centro Urbano, pensamos que el rol del conjunto debería mutar hacia el de un Portal de Acceso entre el parque y Providencia.

Los elementos compositivos principales de la Plaza Fernando Castillo Velasco se establecerán en torno a un eje, un atrio, un monumento y un anillo– los cuales plantean la posibilidad de entender este ensamblaje en una dimensión monumental haciendo de ésta una pieza de escala comunal y legible como hito dentro del eje Providencia/Andrés Bello.

Un eje construido, que pueda extender el espacio público contenido por las Torres de Tajamar e incorporar en su recorrido los diversos programas de los cuales se alimenta dicha unidad territorial, será el principio director del proyecto.

En virtud de la pendiente presente en la totalidad del conjunto, proponemos una escalera monumental que salve dicha altura, la cual a su vez compone la totalidad del atrio como pieza complementaria al sistema interno del espacio público de las Torres de Tajamar. El atrio es el soporte público por extensión de las torres, creando un suelo a nivel homogéneo, unificador y parte de un sistema de circulaciones públicas mayores. Duplicando la superficie existente sobre la cual se eleva el conjunto de torres, el atrio revela una nueva escala de éstas y su relación con el peatón.

Su superficie es el monumento, el cual configura un nuevo espacio dentro de la propuesta.

El monumento a Fernando Castillo Velasco se plantea como un elemento de reconocimiento patrimonial, experiencial y territorial, siendo sus lógicas conceptuales subsidiarios a los puntos expresados anteriormente.

Considerando la alta vocación social de Fernando Castillo Velasco el monumento propuesto no está planteado como un sistema cerrado para ser visto de manera pasiva, sino como una obra en la cual el ciudadano se hace parte a través de su observación activa y uso. En su interior, dentro de la Plaza Atrio, el monumento funciona como un espacio habitable y transitable, donde los diferentes tamaños de pilares permiten variaciones de usos, así como diferentes vistas y sombras según lugar y momento del día.

Por otro lado el monumento desde su exterior presenta una composición que se activa mediante el movimiento. Debido a las variaciones de altura y disposición de los pilares se genera una sensación de movimiento en las formas a medida que se recorre perimetralmente el monumento, conectando la obra no solo con el visitante sino que también con el ciudadano en medio del tránsito peatonal o vehicular.

Por ultimo las variaciones formales producidas por los diferentes cambios de luz harán que la obra vista desde la altura en las Torres de Tajamar (u otra edificación aledaña) se vuelva una tercera opción considerada en la propuesta.

Proponemos un anillo que definirá al mismo tiempo el interior del proyecto y su relación con el exterior; una placa comercial más una placa vegetal. Los locales comerciales y las circulaciones secundarias, ambos contenidos geométricamente por la placa construida, conforman una primera línea de contacto con las avenidas Providencia y Andrés Bello y garantizan una relación controlada con el entorno. De la misma manera, las unidades vegetales dispuestas con mayor presencia en los extremos oriente y poniente del proyecto, donde no está presente la placa, generan una membrana protectora frente al tránsito vehicular del entorno.

Entendemos estos dos elementos como unidades autónomas y subsidiarias de un bien mayor: la generación de condiciones de habitabilidad propias de una plaza. Por un lado, el comercio la activa con personas y a distintos horarios, mientras que la propuesta de paisaje, además de generar atmósferas deseables para cada área del proyecto, cumple un rol productivo independiente como fuente de producción de néctar y polen, funcionando como motor de la polinización de especies nativas a nivel urbano.

 

The competition convened by the Municipality of Providencia for the reconfiguration of the Plaza Fernando Castillo Velasco at the bottom of the Tajamar Towers in the east of Santiago (project of the emblematic architect by which this contest is named) was considered as the perfect excuse for establishing certain principles of order in relation to our work, for which we determined a serie of principal elements that would order the operations of the project (some with a more or less degree of coherence between them) that together define our position against public spaces, parks, monuments and urban 'seams'.

If the Torres de Tajamar project was originally conceived as the end of the Balmaceda park, due to the current conditions of Avenida Providencia and its growing consolidation as a new Urban Center, we thought that the role of the whole should mutate towards that of an Access Portal Between the park and Providencia.

The main compositional elements of the Plaza Fernando Castillo Velasco will be established around an axis, an atrium, a monument and a ring - which raise the possibility of understanding this assembly in a monumental dimension making of it a piece of communal and readable scale As a landmark within the axis Providencia / Andrés Bello.

A built axis, which can extend the public space contained by the Towers of Tajamar and incorporate in its route the various programs from which this territorial unit is fed, will be the guiding principle of the project.

In virtue of the slope present in the totality of the whole, we propose a monumental staircase that saves this height, which in turn composes the totality of the atrium as complementary piece to the internal system of the public space of the Towers of Tajamar. The atrium is the public support by extension of the towers, creating a homogeneous level, unifying and part of a system of major public circulations. Duplicating the existing surface on which the set of towers rises, the atrium reveals a new scale of these and its relation with the pedestrian.

Its surface is the monument, which configures a new space within the proposal.

The monument to Fernando Castillo Velasco arises as an element of heritage, experiential and territorial recognition, being its conceptual logics subsidiary to the points expressed previously.

Considering the high social vocation of Fernando Castillo Velasco, the proposed monument is not considered as a closed system to be seen passively, but as a work in which the citizen becomes part through his active observation and use. Inside, inside the Atrium Square, the monument functions as a living and passable space, where different sizes of pillars allow variations of uses, as well as different views and shadows according to place and time of day.

On the other hand the monument from its exterior presents a composition that is activated by movement. Due to the variations in height and layout of the pillars, a sensation of movement in the forms is generated as the monument is perimetrically traversed, connecting the work not only with the visitor but also with the citizen in the midst of pedestrian or vehicular traffic .

Finally, the formal variations produced by the different changes of light will make the work seen from the height in the Towers of Tajamar (or other nearby building) become a third option considered in the proposal.

We propose a ring that will define at the same time the interior of the project and its relation with the exterior; A commercial plate plus a vegetable plate. The commercial premises and the secondary circulations, both contained geometrically by the built plate, form a first line of contact with Providencia and Andrés Bello avenues and guarantee a controlled relationship with the environment. In the same way, the vegetal units arranged with greater presence in the extreme east and west of the project, where the plate is not present, generate a protective membrane in front of the vehicular traffic of the surroundings.

We understand these two elements as autonomous units and subsidiaries of a greater good: the generation of habitability conditions typical of a place. On the one hand, trade activates it with people at different times, while the landscape proposal, in addition to generating desirable atmospheres for each project area, fulfills an independent productive role as a source of nectar and pollen production, The pollination of native species at the urban level.

 

Año                 2014
Lugar               Santiago . Chile
Area                10.800m2
Tipo                 Espacio Público
Estado             Concurso
Equipo             Eduardo Corales , Osvaldo Larrain, Ze Pinto, Javier Toro